Ante la desesperación de dos amigos, el automóvil en el que estaba durmiendo Marcelo Augusto Díaz se deslizó por una pendiente hacia el lago. El hombre, de 35 años, trató de abrir la puerta del Ford Orion. Pero no lo logró a causa de la presión que ejercía el agua. La Policía debió trabajar durante varias horas para retirar el vehículo del agua.